De puerta en puerta
Quizá es por el terrible sentimiento de perder a mi madre, por el que pasé algún tiempo… O tal vez porque crecí con una enfermedad con la que muchos pensaban que no podía realizar muchas cosas o llevar una vida normal… O por el simple hecho de haberme criado entre un pueblo mísero, donde no podía solo cerrar los ojos y no ver a mis amigos tener tantas carencias… No sé por qué exáctamente, pero Door to door ha sido la única película que me ha hecho llorar.